SOFT SKILLS: GARANTÍA DE ÉXITO EN EL FUTURO

¿Y si te dijéramos que más del 80% del éxito que tu hijo tendrá en el futuro, depende de una sola cosa que puedes ofrecerle justo ahora?

Así es, de las soft skills puede depender el que nuestros niños y jóvenes consigan el mejor trabajo en el futuro, por eso hoy te contamos qué son y cómo podemos fomentar su desarrollo en la vida de nuestros hijos.

Cuando hablamos de los términos más buscados por los profesionales de recursos humanos, no podemos evitar hablar de soft skills o habilidades blandas, término que además es cada vez más común en el campo educativo. De ellas puede depender el que nuestros niños y jóvenes consigan el mejor trabajo en el futuro, que sean exitosos y cumplan sus sueños.

¿Qué son las soft skills o habilidades blandas?

Para desenvolvernos satisfactoriamente en todo tipo de entornos y relacionarnos de manera efectiva con los demás, es necesario hacer uso de aquellas competencias emocionales y sociales que nos lo permitan, es decir soft skills o habilidades blandas.

Anteriormente, en la educación se solía dar prioridad a las llamadas habilidades duras, que son mucho más fáciles de cuantificar mediante un examen por ejemplo. Es el tipo de información que aparecería en un curriculum: conocimiento de un idioma (con un título que lo acredite), una carrera universitaria, una maestría, etc.

Sin embargo las soft skills son mucho más difíciles de cuantificar, ya que tienen que ver con nuestras habilidades personales e interpersonales.

Pongamos algunos ejemplos para que sea más fácil comprenderlo:

  • ¿Son capaces tus hijos de mantener la motivación, no desanimándose por las dificultades? Esta es sin duda una soft skill
  • La creatividad también es una habilidad blanda, es innata en los niños pero si no se cultiva tiende a desaparecer con la edad.
  • La actitud resolutiva es otra habilidad blanda que será muy importante para su futuro.
  • ¿Trabajan bien en grupo, son capaces de colaborar y cooperar con otros en la realización de una tarea común?

Estos son sólo algunos ejemplos de la importancia de adquirir estas habilidades en la infancia y consolidarlas en la adolescencia, ya que es muy probable que de ellas dependa el futuro laboral y personal de nuestros hijos.

¿Cuáles son las habilidades blandas más demandadas hoy en día?

Según los expertos, estas son algunas de las soft skills más valoradas por las empresas hoy en día:

  • Capacidad de comunicar
  • Escucha activa
  • Capacidad de liderazgo
  • Perseverancia
  • Capacidad de trabajo en equipo
  • Capacidad de tomar decisiones
  • Flexibilidad
  • Capacidad de negociar

La mayoría de estas habilidades blandas se pueden fomentar y trabajar desde la más tierna infancia, y tendrán un gran impacto en la vida adulta de nuestros hijos.

En BVG consideramos necesario potenciar y favorecer al desarrollo de habilidades blandas como:

  • Capacidad para resolver problemas complejos: va de la mano de la creatividad, la innovación y la habilidad para adaptarse.
  • Capacidad de reflexión: hablamos de desarrollar los pensamientos crítico y analítico.
  • Habilidades para comunicarse, negociar, colaborar con otros, escuchar y organizar.
  • Interés por el trabajo en grupo y colaborativo.
  • Inteligencia emocional: esto incluye la correcta gestión de las emociones, así como la solidaridad, la flexibilidad, la resiliencia, la empatía o el optimismo.
  • Cultura general y predisposición a formarse de forma continua.
  • Motivación, liderazgo, iniciativa, curiosidad.
  • Autonomía y responsabilidad, así como una buena gestión del tiempo.
  • Educación financiera, como parte del emprendimiento.
  • Valores y principios éticos.
  • Lenguaje corporal y no verbal

Ideas para fomentar las soft skills en nuestros hijos

Ya hemos hablado de la importancia que tienen en el desarrollo integral de nuestros niños y jóvenes las habilidades personales e interpersonales son importantes pero, ¿cómo podemos desarrollarlas en nuestros hijos? Aquí te compartimos algunas ideas:

  • Promover en casa el trabajo en equipo y colaborativo. Si tienes varios hijos intenta que realicen tareas en equipo y aún cuando surjan dificultades es importante que adquieran el hábito de hacerlo.
  • Propón retos a tus hijos. No caigas en la tentación de ponerles todo fácil. Por supuesto, estos retos deben estar adaptados a su edad, pero son fundamentales para que desarrollen las capacidades de búsqueda de soluciones y toma de decisiones.
  • Permite a tus hijos participar en las decisiones. De nuevo, hablamos de decisiones que ellos puedan tomar, pero el que desde pequeños puedan evaluar entre varias opciones y escoger una es más importante de lo que puede parecer.
  • Intenta que lo que aprenden en el colegio se traslade a la vida real. No siempre es fácil, lo sabemos, pero es la mejor forma en la que el aprendizaje se integra y el individuo se desarrolla en su totalidad y en pro de su entorno.
  • Habla sobre los sentimientos. Lo primero es que sepan identificar sus estados de ánimo, muchas veces nos quedamos con palabras que lo engloba todo como el «enfado» pero, ¿por qué están enfadados? quizás están frustrados, quizás desanimados, o quizás solo contrariados, Poner nombre a lo que nos pasa es el primer paso para aprender a gestionarlo.
  • Dialoguen mucho y permíteles participar en las conversaciones. De esta forma estarán desarrollando su capacidad de comunicación que tan importante será en un futuro.

Ahora ya sabes qué son las soft skills y tienes algunas ideas sobre cómo fomentarlas en tus hijos, compártenos en redes sociales tus inquietudes y comentarios…

#ComunidadBVG

 

Efecto de El juego del calamar en el cerebro adolescente y su conducta

Si tienes hijos a partir de 8 años, es más que probable que en estos días hayan llegado a casa hablando de la nueva serie de Netflix El juego del Calamar (Squid Game). Seguramente sepas que se trata de un contenido con una trama macabra y violenta, y tengas dudas sobre si es adecuado que tus hijos adolescentes la vean. A continuación hablamos sobre las consecuencias y efectos de El juego del calamar en la conducta y cerebro adolescente.

¿De qué trata El juego del calamar, la serie de Netflix?

Si aún no has oído hablar de El juego del calamar (algo que sería extraño dado que todo el mundo habla de ella), a continuación te damos algunas claves para que la conozcas (¡sin spoilers!). Se trata de una serie, que muchos han calificado de macabra, que nos llega desde Corea del Sur y que también se conoce como Squid Game, por su nombre en inglés. Se puede ver a través de la plataforma de vídeo Netflix.

Cuenta la historia de un grupo de personas, de orígenes diferentes pero todas ellas en riesgo de exclusión, eu participan en un juego o competencia de supervivencia. Tendrán que pasar por distintos juegos infantiles y pruebas ganar un gran premio de mucho dinero.

El juego del calamar es una serie que mezcla la tragedia de la vida personal de los participantes, con juegos de niños, asesinatos, suicidios y tráfico de órganos. A pesar de lo escabroso de la temática (o quizá por ello) es actualmente es una de las series más vistas por los jóvenes y adolescentes, y por ello debemos tener en cuenta ciertas cuestiones si nuestros hijos deciden verla y nosotros estamos de acuerdo en ello. Por ejemplo, una de las cosas en las que tenemos que trabajar es la importancia de saber delimitar la ficción de la realidad.

Si el cerebro adolescente se expone a la violencia de una ficción

El cerebro de los adolescentes sigue en pleno desarrollo, sigue intentando formar su propia identidad y personalidad, y para ello, se nutre de todo lo que le rodea, ya sea realidad o ficción.

Los adolescentes aún necesitan aprender para tener sus propios criterios y demostrar sus propios valores. Algo a lo que debemos prestar mucha atención es que ya no solo necesitan nuestra aprobación, sino que también buscan la aprobación de sus iguales, y muchas veces para ello, buscan identificarse con esos iguales, por eso también siguen modas y tendencias, y son personas por lo general muy influenciables aún.

En la serie de El juego del calamar, los soldados que ejecutan los asesinatos también son jóvenes con los que cualquiera de nuestros hijos adolescentes podría verse reflejado; las neuronas espejo pueden ponerse en marcha. No nos contarán, que ver esa serie influye sobre su comportamiento, sobre sus decisiones o que les gustaría tener ese poder… Sin embargo, los números en cuanto a audiencia son realmente alarmantes, así como las tramas y las historias que nos ofrece y que no dejan a nadie indiferente.

¿Permito a mi hijo ver la serie Squid Game?

¿Cuántas veces ha pasado que después de ver una serie o una película, con un determinado lenguaje, nuestros hijos comienzan a hablar igual? Esto les pasa a los niños más pequeños, pero también a los adolescentes. Ellos se mimetizan con lo que les rodea y si todo el tiempo están viendo personas que matan, disparan y mueren, se acostumbrarán y normalizarán esos comportamientos y situaciones. Esto es a lo que se exponen en series como El juego del calamar.

Sabemos que no funcionará negarles el acceso a ver este tipo de series. No vale de nada prohibir, porque si un adolescente quiere mirar una serie que no le dejamos ver, posiblemente, la verá igual. No podemos olvidar que tienen acceso a este tipo de contenidos no solo a través de Netflix, sino también a través de las redes sociales u otras plataformas online a través del celular.

Así que lo mejor que podemos hacer si nuestros hijos adolescentes nos piden que quieren ver la serie de El juego del calamar es acompañar. Si no podemos verla con ellos, al menos dediquémosle unos minutos para tener una charla. Los niños deben entender los conceptos diferenciados de ficción y realidad, y extraer con cuidado (para no confundir entre lo que pasa bajo guion y lo que pasa en la vida real) algunas conclusiones sobre el comportamiento del ser humano ante situaciones extremas.

Las series de televisión macabras y los niños más pequeños

En Netflix se puede ver que la serie de El juego del calamar está clasificada para mayores de 16 años, pero en muchos colegios la recomendación de verla ya pulula por los pasillos de los más pequeños, así que también ha llegado a niños menores de hasta posiblemente 8 o 9 años de edad, y en estos casos la situación es más grave aún.

La recomendación es que los niños menores de los 16 años no vean Squid Game; y el motivo es claro: la clasificación lo indica así. A pesar de ello, hay niños pequeños que la verán igual y reproducirán después esos juegos en los patios de los colegios.

Toca a los padres y a los educadores tener una charla sobre los límites entre la realidad y la ficción, evitando sacar conclusiones sobre el comportamiento de los protagonistas como posibles aprendizajes para la vida, porque esto les confundirá aún más sobre lo que es real y lo que no.

A día de hoy los índices de violencia, bullying y suicidio entre adolescentes y jóvenes son altamente preocupantes, y se desconoce si la influencia de consumir este tipo de entretenimiento como algo habitual – en el que la violencia, la muerte, los asesinatos y los suicidios son algo muy corriente -, junto con otros factores, está ejerciendo un papel importante en esas cifras.

Por lo tanto, si accedéis a la petición de vuestros hijos de ver la serie de El juego del calamar, acompañadles todo lo que podáis, porque sus cerebros aún en pleno desarrollo y construcción. Exponiéndose a esas imágenes, esos comportamientos, esas consecuencias, esas muertes, esos asesinatos y esos suicidios, experimentarán diferentes emociones, y en base a ello, generarán sus propias ideas y sacarán sus propias conclusiones.

FUENTE:
guiainfantil.com

Yoga infantil, la unión de juego y relajación

 

Todos los niños pueden beneficiarse de los efectos positivos del yoga

Los padres buscan actividades para sus hijos que, además de divertirles, tengan beneficios positivos para su desarrollo físico y psíquico y para su salud. El yoga infantil para niños puede ser una buena opción para unir juego con relajación, concentración y equilibrio. Te contamos más sobre esta disciplina deportiva que puedes practicar en familia, tanto en casa como en el exterior.

Cuándo pueden mis hijos practicar yoga infantil

Originario de la India, la palabra yoga significa ‘unión’, unión primero con uno mismo (el niño se encuentra con sí mismo, aprende a conocerse a sí mismo), y después con los demás (los pequeños aprenden a relacionarse y comunicarse con su entorno).

Sin embargo, el yoga infantil también podría considerarse una forma genial para unir el juego, ya que los niños se lo pasan en grande mientras lo llevan a cabo, con la relajación o la concentración, que es lo que se consigue con la práctica continua de esta disciplina. Igual que ocurre con otro tipo de deporte, el yoga infantil es una manera genial para que los niños se ejerciten y, en este caso además que se relaje, al tiempo que se mantiene entretenidos y pasan un gran momento.

Los expertos coinciden en que la mejor edad para que el niño se adentre en los ejercicios del yoga es a partir de los 4 años. A esa edad los pequeños ya saben perfectamente lo que se puede esperar y se quiere de ellos y ya tienen la capacidad de realizar y controlar ciertos movimientos del cuerpo.

A esa edad, para los niños, la práctica del yoga es una actividad lúdica. No obstante, gracias al yoga consiguen olvidar las posibles situaciones de presión o estrés que aparezcan en el colegio o en casa y se relajan, adoptando una actitud tranquila, reduciendo tensiones y facilitando su concentración y autocontrol. Además favorece el yoga su potencial creativo y potenciar su talento.

Los beneficios del yoga para los niños

El yoga es una actividad recomendada para todos los niños y niñas. La búsqueda del equilibrio y la armonía constituye una buena base para que, en el futuro, los pequeños disfruten de una vida adulta alegre y saludable.

Tanto para el niño inquieto o activo como para el tímido o vergonzoso, el yoga ayuda a canalizar su energía. Ayudará a los más activos a aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que también fomentará que los niños más callados pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea.

El yoga es una excelente herramienta para que los niños tengan una vida más activa, ya que les activa y es un entretenimiento genial para evitar el uso excesivo de pantallas en los tiempos de ocio.

Pero, además, como se detalla en la ‘Propuesta pedagógica para potenciar el desarrollo integral de niños de 5-6 años de edad mediante la práctica del yoga‘ de Diana Pérez Pantoja para la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia, el yoga infantil también es un forma estupenda para que los niños adquieran una mayor seguridad en ellos mismos, al tiempo que refuerzan su autoestima y el amor propio.

Siguiendo con esta investigación, es adecuado señalar que el yoga infantil también promueve los valores de no violencia y de paz interior. Por lo tanto, se podría determinar que esta disciplina tiene efectos positivos tanto en la dimensión corporal como en la cognitiva, comunicativa, ética y estética de los niños.

El yoga, adaptado a la personalidad del niño

Consecuentemente, en función del temperamento de cada niño habrá que planificar las clases de yoga con unos tipos de ejercicios u otros. No se puede planificar una práctica estándar del yoga igual para todos los tipos de niños, sino que antes tenemos que estudiar y analizar el temperamento de cada uno.

Hay que tener en cuenta diversas características que luego influirán en la formación de una personalidad y de un desarrollo físico normal o desviado. Estas características son:

– Nivel de actividad del niño: frecuencia y rapidez de sus movimientos.

– Regularidad o irregularidad en sus funciones fisiológicas: sueño, hambre, etc.

– Reacción a experiencias nuevas como un dormitorio nuevo o estar con personas desconocidas.

– Mínima fuerza o estímulo necesarios para llamar su atención para realizar un nuevo movimiento o actividad.

– Energía de expansión en la que expresa sus emociones, estados de ánimos, deseos, ilusiones, etc.

– Facilidad con la que su atención se desvía de una a otra actividad por algún estímulo periférico.

Tiempo de atención ininterrumpida hacia una actividad simple como ver la televisión o hacia una postura.

Por todo ello el yoga es una actividad muy recomendada para los niños, un juego que favorece su desarrollo en todos los sentidos y le ayuda a relajarse, concentrarse y llevar una vida más tranquila ahora y en el futuro, manteniendo siempre una actitud positiva.

Algunas de las recomendaciones para practicar yoga con niños

Ahora que ya conocemos todos los beneficios que el yoga puede tener para los niños, vamos a explorar la posibilidad de proponerles a nuestros hijos su práctica. Existen varias posibilidades.

Por un lado, podemos apuntarles a alguna academia o gimnasio donde se impartan clases o talleres de yoga infantil por parte de un instructor formado para ello. Esta es, quizá, la opción más recomendable para que los niños realicen la práctica de esta disciplina siempre con seguridad.

También existe la posibilidad de que realices yoga en casa, todos juntos en familia. En este caso, deberás tener cuidado para que nadie se haga daño y tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

– Es mejor ir poco a poco. Empezar por lo básico, para luego ir aumentando la dificultad.

– Hay que respetar y escuchar el cuerpo. Cuando lo forzamos más de la cuenta, podemos hacernos daño.

– Todos deben utilizar ropa cómoda y usar un tapete que no se deslice.

– Mejor no hacer yoga justo después de comer.

– Hay que mantenerse hidratado.

FUENTE:

guiainfantil.com